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Hace 10 años... dentro de 100...

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El otro día me tropecé con el número 22 de la revista Newton, fechada en febrero del año 2000. Es una pena que cancelasen sus tiradas porque era una revista buenísima, cada mes me sorprendían con un montón de interesantísimos artículos sobre ciencia y tecnología.
Entre las muchas secciones que la componen, hay una llamada ''Tecnoshop'' en la cual se hacía una reseña sobre los artículos que, por aquel entonces, eran la tecnología más puntera. Es precisamente en esa sección de la revista en la que me encontré con la siguiente reseña:

Disco duro más potente. El nuevo disco duro DiamondMax Plus 40 a 7200 rpm de Maxtor sale a la venta para minoristas en 80915 pesetas.* Esta unidad de alamancenamiento, la auténtica bodega de cualquier ordenador personal, puede acumular hasta 40,9 Gb de datos, unas 10 veces más de lo habitual (...) Aunque, eso sí, de momento será usado sólo para equipos de gama alta, como servidores de internet.

* 486,31 €

Hoy día, puedes llevar casi un par de múltiplos de esa capacidad en el bolsillo, y los discos duros actuales ya empiezan a medirse en Tb. Esto nos hace preguntarnos en qué andaremos de aquí a unos años...

(...) -Como desciendes de un largo linaje de bibliotecarios, sólo piensas en megabytes. Pero
permíteme que te recuerde que el nombre ''biblioteca'' viene de una palabra que significa libro. ¿Tenéis libros en Thalassa? - Por supuesto que sí. Millones... bueno, miles. Hay un hombre en la Isla Norte que imprime unos diez al año, en ediciones de unos centenares. Son preciosos... y muy caros. Todos se utilizan como regalos para ocasiones especiales. Yo recibí uno cuando cumplí veintiún años: Alicia en el País de las Maravillas. - Me gustaría verlo algún día, siempre me han gustado los libros, y tengo casi un centenar en la nave. Tal vez por eso, siempre que oigo hablar a alguien de bytes divido mentalmente por un millón y pienso en un libro... un gigabyte equivale a mil libros, y así sucesivamente. Es la única manera de que pueda calibrar de qué va cuando la gente habla de bancos de datos y transferencia de información...

Artur C. Clarke
Cánticos de la lejana Tierra, capítulo 24: Archivo


The hunt for Gollum

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Impresionante corto, obra de un tal Chris Bouchard. Que narra la historia (omitida en la trilogía de Jackson) de cómo Aragorn debe capturar a Gollum para así poder saber más del anillo, y de proteger a su futuro portador. El corto puede verse aquí en HD, para los más frikis, en la página oficial hay muchas fotos y extras.

Silmaril

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Anoche me preguntaron (frikispoiler) que cual era mi historia favorita de El Silmarillion, y dije que, entre ellas, la busqueda del silmaril por parte de Beren, y como hace mucho que no pongo un post friki...

Según se cuenta, Beren,fue un guerrero de la raza de los hombres, que se enamoró de Lúthien, la hija del rey elfo Thingol de Doriath. Sin embargo, el viejo rey se opuso a que su hija se uniera a la raza menor de los hombres, sin embargo accedió a permitir el enlace si Beren era capaz de traer un silmaril, que era una de las joyas mágicas que el señor oscuro Morgoth llevaba engazadas en su corona. Entonces Beren promete no regresar a Doriath si no es con el silmaril en su mano.


Con ayuda de Finrod, un noble elfo, van en busca de la preciada joya, pero Sauron los atrapó y los encerró en la Isla de los Licántropos, donde Finrod murió defendiendo a Beren, y cuando éste último se vio solo, Luthien, acompañada del perro Huan, irrumpió en la isla, ayudando a Beren y derrotando a Sauron.


Entonces viajaron a Angband, que era la fortaleza oscura de Morgoth, con el fin de conseguir la preciada joya que les permitiría estar juntos. Disfrazados, atravesaron la puerta frente a las narices del feroz Carcharoth el lobo. Una vez dentro de la fortaleza, en la siniestra sala del trono, Morgoth les descubrió fácilmente, pero Luthien entonó un bello canto que hipnotizó al señor oscuro y lo sumió en oscuros pensamientos. Diezmado el señor oscuro, Beren usó su cuchillo para arrancar una de las joyas, y se dispusieron a huir. Pero a la salida, se encontraron de frente con el lobo Carcharoth, que atacó a Beren y le arrancó la mano en la que sostenía el Silmaril, entonces la bestia enloqueció, convertido en una bola de fuego, huyó retorcido por el dolor que le producía la ardiente joya en sus tripas.

Entonces, una vez en Doriath, frente al rey Thingol, Beren dijo 'he cumplido mi cometido', y entonces le muestró el muñón de su brazo y dijo 'el Silmaril está en mi mano'. Entonces Thingol accedió.

Espuma

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A medida que fue cayendo a través del rugiente corazón de la Gran Mancha Roja, con aquellas luminosas tormentas eléctricas del tamaño de un continente detonando a su alrededor, supo por qué había perdurado a través de los siglos, a pesar de que lo componían gases de menor densidad que los que formaban los huracanes terrestres. El leve silbido del viento de hidrógeno se desvaneció mientras se sumergía en las profundidades más tranquilas, y desde las alturas descendió una llovizna de copos de nieve cerúlea, que se aglutinaban en verdaderas montañas de nieve hidrocarbónica, escasamente palpable. La temperatura era suficientemente alta como para que existiera agua líquida, pero no había océanos; ese ambiente enteramente gaseoso era demasiado tenue para sostenerlos.

Descendió nivel tras nivel de nubes, hasta que entró a una región de tal claridad que hasta la vista humana podría haber abarcado un área de más de cien kilómetros de ancho. Eso era apenas un remolino menor en el vasto torbellino de la Gran Mancha Roja; y guardaba un secreto que los hombres habían sospechado durante mucho tiempo, pero nunca habían confirmado.

Rodeando las laderas de las montañas espumosas había miríadas de nubes pequeñas, claramente delineadas, casi del mismo tamaño, y decoradas con manchas similares, rojas y marrones. Sólo eran pequeñas si se las comparaba con la escala inhumana de los alrededores; la más chica hubiera cubierto una gran ciudad.

Arthur C. Clarke
2010, Odisea Dos. Capítulo 38: Paisaje de espuma.