Carretera
Al rato llegué al mar, que era sólo un manto oscuro sin formas ni colores distinguibles, inescrutable e infinito. Ya no aguanté más, y me entregué al sueño...
La cápsula de escape
¿Cómo voy a dormir? ¿Cómo puedes pedirme que directamente me duerma?
Conozco la respuesta a la primera de las preguntas, pero ignoro si está conectada a la segunda de alguna manera. No obstante, mi interfaz de análisis de conductas me advierte que sus preguntas son retóricas.
Es igual, no importa.
Deduzco que importa bastante, pues su sudoración ha aumentado bastante, presiona sus sienes con sus dedos y la expresión de su cara denota preocupación.
¡Una vez más, tu interfaz se equivoca! ¿Preocupación? ¡Acabo de perder a mi familia, mi planeta natal, mi vida! ¡No hay nada de qué preocuparse, porque ya no tengo nada!
Importaba, pues.
Oh,... ¿Hay posibilidades de que te calles?
El viaje hacia el sistema triple de Centauri es largo, me diseñaron para hablar con usted durante esos 2 años. Si yo no estuviera aquí, dentro de aproximadamente tres meses, abrirá la compuerta estanca y se lanzará al vacío, muriendo.
Sí, supongo que eres indispensable, pero irritante.
Cálmese doctor. No le conviene exaltarse.
Lo sé, soy médico. Dejemos eso. Háblame de lo que le sucede a la Tierra.
Japón arrasado por terremotos de magnitudes nunca registradas. El número de volcanes del planeta se ha multiplicado por 4, y muchos han nacido en sitios muy poblados.
Sigue.
Las dorsales oceánicas están en plena actividad, Islandia ha desaparecido del mapa. Tornados asolan Estados Unidos. No hay un bosque en Europa que no esté en llamas. La ionización de la atmósfera está llegando a niveles nunca alcanzados. La ceniza cubre las capas altas y ha aumentado el albedo en un 40%.
Continúa.
El puente de Gibraltar se ha derretido, literalmente. El mediterráneo se está secando a un ritmo vertiginoso. Un tercio de la población mundial ha perecido.
Y lo añades como una estadística más.
¿A qué se refiere?
Un tercio de la población mundial ha muerto y lo mencionas como una estadística más.
Es una estadística más.
¡Es un hecho trágico!
Es una consecuencia lógica.
¿Cómo puedes ser tan frío?
Asumo que con 'frío', se refiere a la falta de sentimiento, doctor. Lamento decirle que siempre he carecido de ellos. Recuerde que soy un androide. Mi coherencia a la hora de hablar con usted solo se basa en billones de conexiones que simulan...
Oh, para ya.
Usted manda.
¿Por qué ocurre todo esto? ¿Por qué el apocalipsis?
No se conocen las causas exactas de este aumento de la actividad geotérmica y geodinámica. Puesto que hasta la fecha no se conocen planetas con tectónica de placas aparte de la Tierra, no hay motivos para pensar que no sea un comportamiento normal en un planeta.
¿Normal?
A lo que me refiero es que la Tierra era el único ejemplo de planeta con tectónica de placas que conocemos, así que no había manera de predecir lo ocurrido, así como tampoco hay manera de explicarlo, de momento amenos que lo que queda de la humanidad sobreviva, y regrese a la Tierra a estudiar lo sucedido.
Ya te entendí la primera vez que lo explicaste. Solo estaba siendo sarcástico.
Su inexpresividad hizo que mi interfaz permaneciera inactiva, lo lamento.
No quiero que me analices.
Lo lamento de nuevo, pero soy una máquina. Estoy diseñado para analizar. La interfaz de análisis de conductas está ahí para darle una respuesta lo más coherente posible en el contexto de la conversación.
Pues empieza a irritarme.
Entiendo que esté irritado, doctor.
¿Y si consigues que, precisamente por ti, abra la escotilla y me entregue a la dolorosa muerte del vacío?
Sería un fallo en mis objetivos que pasaría a ser analizado.
No esperaba que te apenaras por mi.
Repasaría nuestra conversación en el ya mencionado análisis. Podría decirse que me acordaría de usted.
Supongo que no tiene sentido seguir explorando hasta donde dejas de parecer un ser humano.
¿Puedo sugerir una partida de ajedrez antes del salto?
No veo por qué no, tenemos tiempo.
Usted mueve, doctor.
A Day In The Life
¿Cómo decir que no? ¿Cómo no iba a querer convertir una fría mañana de un lunes anónimo de noviembre en una visita al paraíso? Dije que sí sin dudar un nanosegundo y acordé coger un alsina a las 12 (y eran las 10.30!!! aú quedaba mañana!!) La pasé entera chasqueando los dedos y soñando despierto en una onírica playa llena de gaviotas...
Al fin llegó la hora de partir, cogí un autobús directo a Salobreña y pasé el viaje entero escuchando a Mike Oldfield (el invocaseñor de todos los mares) y observando el paisaje desolada urbano, camino de mi verdadero hogar.
Llegué a Salobreña, donde mis padres me llevaron en coche hasta La Herradura.
El mar estaba precioso, el Sol rielaba en él tan brillantemente que habías de apartar la mirada, el día era claro, un levante suave dispersaba la calima matinal que permitía ver la costa de Málaga sin ninguna dificultad.
Nada más poner los pies fuera del coche me quité los zapatos y los calcetines, anduve descalzo por mi casa, y noté con una sonrisa cómo mis pies agradecían el contacto. Era delicioso, el Sol me bañaba la cara, y yo cerraba los ojos para bailar con la brisa y dejarme llevar por las ondas.
Estaba silencioso, no había ni un alma, una media luna esmeralda petrificada en una calurosa mañana cerrada al gélido noviembre. Un oasis de tranquilidad en un día normal.
Me senté en el suelo y medité un rato, me olvidé de todo lo de Tierra Adentro y me concentré en lo que el Sol me quería contar, me tumbé en Mi Hogar, cosa que no hacía desde hacía mucho tiempo, ¡Estaba En Casa!
Almorcé en el Chambao De Joaquín, una deliciosa lubina, sin perder de vista el interminable mar que me había hipnotizado con su belleza. Tras terminar la comida seguí mirando fijamente el mar.
¡Al fin era feliz! ¡Feliz! ¡Estaba en casa! ¡Estaba en mi hogar y no había nadie que pudiera trastornarlo o trastocarlo, todas las preocupaciones que me acosaban y me asediaban desaparecieron durante unos mágicos instantes en que parecía flotar como una molécula de aire.
Cuando me quise dar cuenta eran las 17.00!!!
Se acabó, debía irme, y la partida resultó dolorosa, me dirigí descalzo al coche, y me estiré en el asiento trasero, observando el mar...
...despidiéndome...
...Sin Duda Hoy Ha Sido Un Gran Día
Quise contemplar el reflejo sin cegarme, alcanzar los astros y eclipsar a la propia oscuridad.
Me equivoqué...
Me equivoqué pero ahora conozco la senda correcta. Traje conmigo mis tenebrosos sueños, siguiéndome muy de cerca.
Sin embargo, el reverberar de la lejanía no me derribó, y no sucumbiré ahora... ...ahora que he tocado las estrellas...
...todas las mentiras, todas las lágrimas, todas las desilusiones. Me enfadan realmente. Mis músculos se tensan y noto la furia que me intenta dominar, pero entonces vuelvo a mirar...
... La ira remite, sí, pero aquello sigue ahí, como zumbando, detrás de mi nuca. Me irrita, me molesta. Como lo odio.
¿Por qué es así?
EN CONJUNCIÓN
Aquí estoy, en medio de ningún sitio, observando las maravillosas danzas de los astros sobre mi cabeza. Y a pesar de estar enardeciéndome con los feéricos acontecimientos que me deslumbran, sólo me viene a la cabeza tu imagen. Tu dulce silueta escapándose de las sombras, arrojando fugaces rayos de luz a traves de las líneas que delimitan tu ser. Ahí estás, en frente de mi, y todo lo demás se ha detenido y acto seguido ha desaparecido.
Y es que aun estando tan lejos de ti, todavía te siento...
Vuela conmigo
No temas, no te caerás.
Entre mis alas coriáceas estarás a salvo, como un pequeño farolito en la oscuridad reinante.
Mira, observa y dime si no viste jamás nada tan increíble, tan tranquilizador.
Ves todo como lo ven las aves, como lo ve el viento.
Nunca verás nada más hermoso que esto, no sufras, disfruta con la vista. Respira hondo.
Piensa en la cantidad de historias que corretean por ahí abajo, y piensa también que aquí arriba estamos a salvo de todos sus problemas y todas esas preocupaciones que pululan allá. Estamos a salvo en nuestro sueño.
No temas, no te dejaré caer.
