
For years and years...
Blog creado un par de minutitos depués del Big Bang
Sin saber realmente hasta qué punto nos hacemos oír los indignadísimos y cada véz más misántropos usuarios de la red y sus contenidos, y sin saber si de verdad sirve de algo vocear a través de las ondas de la manera que lo hacemos... insistimos; NO a la ley SINDE.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

No me va mal con ello, la verdad. El tío se tiró el viaje sermoneándome y haciéndome sentir que lo estaba haciendo fatal, pero al final va y me dice que muy bien. No es que diga que no conviene soliviantar a un licántropo con poco desayuno encima, pero es una afrenta contra mi sistema nervioso (ya de por sí). Mañana (ya hoy, porque son las 1:39) me toca ir por la ciudad, y supongo que todo el tema de aparcar y esas cosas. Espero que se dé mejor que el tema de girar el cuello cuando miro un espejo (porque sí que los miro, pero no se nota que los miro, así que eso el examinador lo considera falta grave, o leve, o chunga... bueno, lo que sea, pero que no mola y no puede ser).
En cuanto a novedades, al final (y al segundo intento, mira qué bien) aprobé el examen teórico de conducir, y esperando me hallo a que me llamen para las prácticas (y lo llevo mal, quiero conducir yaaa).
pero igual podría hacerlo un día de estos. El caso es que no sólo miré la estrella y admiré su brillo verdoso y frío. Si no que recuerdo que me puse a considerar todas las implicaciones lógicas del hecho de que esa estrella estuviese ahí, tan lejos, tan fría. Que esa luz que me llegaba en ese momento había partido de ella hacía millones de años (sí, de chico ya era así de friki) y que estaba tan lejos que ni yendo tan rápido como imaginaba que irían las naves con las que jugaba yo por aquel entonces, llegaría vivo para verla de cerca, o tan cerca como podemos ver el Sol.